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jueves, 22 de diciembre de 2016

"Oda a la Lluvia"

Amaneció el cielo
lleno de tristeza,
sólo sombras
rodean el espacio,
los dioses comienzan
a llorar a cántaros,
ya la cima del cerro
no se dilucida.

Sólo veo
un verde opaco,
que a veces
se torna grisáceo,
los cerros se derriten
entre tanta agua,
ahora nacen
ríos de piedra y barro.

Las aves en los matorrales
se han ocultado,
ya no se escuchan
piando de alegría,
sólo esperan al arcoiris
que anuncia el resurgimiento,
cuando la tierra se inunda
de nuevas energías.

Un aro de colores
se ha posado en los cielos,
Los dioses cantan de alegría,
han limpiado la tierra
del mal que la acecha,
las aves lo celebran,
y el hombre
vuelve a su rutina.

© Oreana Díaz. 2014

lunes, 19 de diciembre de 2016

“Cosas de Amor y Dificultades”

Extrañarle no tiene sentido
Hace perder horas de tiempo a mi mente,
Vivo despierta en el limbo
Que sólo usted ha sabido crear
¿Acaso los dos nos hemos vuelto dementes?
O es el afán de sentirnos sin vivirnos
Ó de vivirnos en la distancia y el tiempo,
Lo que hace de nuestra locura un infierno.
Se siente como si fuera un pecado capital
Condenados a encontrarnos de a poco,
Vivirnos de a cada cuanto,
Saborearnos de a migajas de pan,
Como si querernos fuera una pena mortal
¿Fue un pecado haber encontrado en nosotros
Una rareza compatible
Y no haberla podido resistir?.
A veces pareciera estar al borde de la locura
¿Quién ocupa tanto espacio en la mente de otro?,
Su deseo de penetrar lo más profundo de mí
Me resultaba una ficción
Pero logró profanar mi mente,
Mi más preciado tesoro,
Y se trasladó a mi alma,
Y allí decidió plantarse.
¡No es fácil!,
¡No es Fácil!,
No es fácil vivir la penumbra del tiempo,
No es fácil sentir la represión de la distancia,
No es fácil vivir en la fotografía del recuerdo,
No es fácil sentir la incertidumbre del mañana,
No es fácil tratar de convencer a la mente
Cada vez que encuentra un motivo para alejarle.

Diciembre, 2016.
©Oreana Díaz

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Te Vivo

Puedo admirar tu gura ante mis ojos,
tu cuerpo comienza a dibujarse,
mis manos rodean tu rostro,
tus rizos oscuros
se entrelazan en mis dedos
a medida que decido bordear tus rasgos.
Tus labios...
Tus dulces labios...
nuevamente me seducen,
hacen que me olvide
que la realidad existe.
Abrazo tu pecho,
casi escucho el latir de tu corazón,
enlazados nuestros pies,
momento perfecto...
como solíamos ser.
Añoro las noches junto a tí,
la paz que me trasmites al sentirte.
Respiro hondo...
¡Uhhh!
Sólo es tu recuerdo 
que ésta noche solitaria hace que te imagine,
Ahora...
Sólo sábanas y almohadas me abrazan.


© Oreana Díaz
Febrero, 2014

Con cada pequeña cosa que haces

Solo tu y yo
y el sigilo de la noche
Que se hace corta,
Donde las horas transcurren
Pero el tiempo se detiene,
Perdido.
Oh,
¡Como todo mágicamente se conecta!,
Ya la cordura se hace muda.
Sólo tu voz y la mía,
Seduciendo el alma
Con centenares de fantasías
Que se asoman a lo desconocido,
Pero se sienten tan bien,
Que los tormentos de la cabeza se detienen.
Sólo tus gestos y los míos,
Y hasta el invierno más frío
Se vuelve verano,
Con cada pequeña cosa que haces.

© Oreana Díaz
Año, 2016.

martes, 29 de noviembre de 2016

Memorias con tu Guitarra

Allí te encuentras
Iluminado de colores,
En el único lugar dónde puedo admirarte,
Te veo con claridad,
Con tu guitarra,
Tú marca personal.

Apasionados movimientos surgen de tus dedos,
Hacen vibrar una música colosal,
Sonidos que estremecen mi cuerpo,
Los escucho,
Provienen de tus manos,
Las miro,
Me sofoco,
No por el calor que hace en el lugar,
Es porque imagino tus dedos acariciándome.

A ésta hora de la mañana,
Me miras,
Inexplicablemente, 
¡Maldita sensación¡
Es el compás de la música,
Ésa que me deleita,
La que haces relucir de tu guitarra,
La que me saca de mis estribos,
Aquella que sólo tú tienes el poder,
Poder que domina mis sentidos.

Me conecto a tu mirada,
Unos pocos pero infinitos segundos,
Un orgasmo musical recorre mi cuerpo,
Movimientos involuntarios,
Mis caderas,
Mis manos,
Mis brazos,
Me guío únicamente por la vibración,
Aquella que surge de cada nota de tu canción.

Tus labios ligeramente muerdes,
Sonrío,
Una mirada pícara,
Una sonrisa traviesa,
Aumentas el ritmo,
Te subes de tono.

Tu solo,
Una melodía hipnotizante,
No puedo detenerme,
Es excitante.

Solo una cosa cruza por mi mente,
Ser la dueña de tu cama,
Ser la dueña de tu cuerpo,
Ser la dueña de tus besos,
Ser la dueña de tus caricias,
Vivir una exorbitante noche de pasión y lujuria.

Me persigues por años,
Pero me agrada tanto,
Ya me he acostumbrado,
A ésos inigualables segundos,
Dónde siento que nuestros espíritus se unen,
El único momento dónde podemos ser uno.

©Oreana Díaz
Enero, 2013

Imperiosa Adicción

El pensarte es un castigo,
Que me persigue desde el día
En que te cruzaste en mi camino,
Pues tú presencia
Ha sido la más fatal condena
A la que mi mente se ha sometido.
Ni la más oscura noche de luna nueva,
Ni los cantos de los vientos en la pradera,
Se comparan con el temor de cruzar
La delgada línea que nos mantiene distantes.
Aún así,
Soy adicta al sentimiento de peligro,
Que generas cuando estoy contigo,
A ésa sensación de adrenalina y descontrol,
Que me atrapa
Con sólo pensarme una noche en tu cama.
Haces girar en mí constantemente,
Pensamientos inconscientes,
De deseos indecentes,
Que debilitan mis fuerzas,
Y me hacen humana ante ti.
Tu imagen siempre presente,
En los días más calurosos de verano,
Hasta las noches más frías de invierno,
Hacen de mí una adicta al deseo de ti,
Deseo de oler cada fragmento de tu cuerpo,
De recorrer con dulces besos y delicadas caricias,
Tus pies, tus manos, tu cuello, tu hombría.
Me acompaña tu pensamiento,
Como un constante recuerdo
De la condena a la que me has sometido,
Pensamiento incesante de robarte una noche,
Me persigue como la sombra misma.

©Oreana Díaz
Marzo, 2013.

jueves, 24 de noviembre de 2016

Mar de Pensamientos

Alguna vez imaginé
Que si le pensaba
Sería un tormento,
Pero le pienso,
Le pienso,
Y le vuelvo a pensar,
Y no dejo de sonreír,
Cuando por mi cabeza
Recorre el nombre de usted.
A veces es inevitable sentir temor
A esta clase de pensamientos,
Pero luego sucede que
Mientras le pienso,
Usted me hace saber
Que me ha pensado también.
Y nos volvemos locos
En un mar de pensamientos,
Entre el suyo y el mío,
Ente el mío y el suyo,
Soñando despiertos,
Viviendo en el mundo
Que sólo nuestras cabezas conocen,
Y vuelvo a pensarle,
Y vuelvo a sonreírle,
Y vuelvo a soñarle,
Y vuelvo a extrañarle.

Noviembre, 2016
©Oreana Díaz

Aflicción del Pensamiento

Pensé,
Y por pensar,
Terminé en el lugar que no quería estar,
Llena de ganas de usted,
Llena de dudas de usted,
Llena de ilusiones de un mañana,
Llena de incertidumbre de un tiempo,
Atada a una bomba atómica
Que puede condenarme a una muerte segura.
Ya ni la complicidad de nuestras voces
Logran calmar mis pensamientos,
La ansiedad de tenerle
Me zozobra a cada momento,
Todo de usted me arrastra a la locura,
¡A la perversa locura de sus besos!
Esos besos que anhelo sentir constantemente,
Que por las noches me cortejan
Repasando cada rincón
Que recorrimos con nuestros labios,
Que seducen mi mente adicta de usted,
Que me hacen desear acortar las distancias
Y que el tiempo dejase de ser el enemigo,
Pero el momento jamás será momento
Si el presente no lo es en el mismo lugar
Dónde nuestros cuerpos y mentes
Puedan compartirse.

Noviembre, 2016
©Oreana Díaz

lunes, 21 de noviembre de 2016

Aunque el Silencio Nos Arrastre

No es necesario
Coincidir palabras a cada momento,
Cuando el pensamiento
Escucha la voz del silencio,
Que dice mucho en medio de la nada.
Ni es necesario
Admirarnos a cada instante,
Pues el instante
Se hace eterno en nuestra memoria,
Como una fotografía que regala
La intensidad del recuerdo.
Y es la memoria la que prevalece,
A pesar de la lejanía del tiempo,
Sin importar lo que deba transcurrir
Entre el ayer y el mañana,
Y finalmente encontrar,
Algunas de las tantas cosas
Se ha dicho anhelamos.
En el hoy existe un hilo invisible
Que conecta nuestros seres,
Que indica cada cosa
Que jamás hubiese imaginado.
Así trasmite el pensar lo que se quiere,
De ese modo tan profundo y equivocado
Al lugar donde nos encontramos.
Así se hace el pesar,
Cuando de algún modo la locura
Pudiera resultar mal,
Y a la mente no le importe correr riesgos
En medio del atrevimiento.
Y es que se convierte usted
En aquel ser
Tan incomprendidamente magnífico,
Que me obliga a perderme
En un mar de pensamientos,
Hasta aquel momento,
Que nos volvamos a admirar.

Noviembre, 2016
©Oreana Díaz