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martes, 29 de noviembre de 2016

Memorias con tu Guitarra

Allí te encuentras
Iluminado de colores,
En el único lugar dónde puedo admirarte,
Te veo con claridad,
Con tu guitarra,
Tú marca personal.

Apasionados movimientos surgen de tus dedos,
Hacen vibrar una música colosal,
Sonidos que estremecen mi cuerpo,
Los escucho,
Provienen de tus manos,
Las miro,
Me sofoco,
No por el calor que hace en el lugar,
Es porque imagino tus dedos acariciándome.

A ésta hora de la mañana,
Me miras,
Inexplicablemente, 
¡Maldita sensación¡
Es el compás de la música,
Ésa que me deleita,
La que haces relucir de tu guitarra,
La que me saca de mis estribos,
Aquella que sólo tú tienes el poder,
Poder que domina mis sentidos.

Me conecto a tu mirada,
Unos pocos pero infinitos segundos,
Un orgasmo musical recorre mi cuerpo,
Movimientos involuntarios,
Mis caderas,
Mis manos,
Mis brazos,
Me guío únicamente por la vibración,
Aquella que surge de cada nota de tu canción.

Tus labios ligeramente muerdes,
Sonrío,
Una mirada pícara,
Una sonrisa traviesa,
Aumentas el ritmo,
Te subes de tono.

Tu solo,
Una melodía hipnotizante,
No puedo detenerme,
Es excitante.

Solo una cosa cruza por mi mente,
Ser la dueña de tu cama,
Ser la dueña de tu cuerpo,
Ser la dueña de tus besos,
Ser la dueña de tus caricias,
Vivir una exorbitante noche de pasión y lujuria.

Me persigues por años,
Pero me agrada tanto,
Ya me he acostumbrado,
A ésos inigualables segundos,
Dónde siento que nuestros espíritus se unen,
El único momento dónde podemos ser uno.

©Oreana Díaz
Enero, 2013

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